Ya vienen Sus Majestades, ¡¡Todos a dormir!!

05.01.2015 13:09

No sé a quién ilusiona más la Noche de Reyes, si a los padres o a los hijos ¿Qué pensáis?

Hoy es el día en que los padres nos hacemos algo niños de nuevo, al menos yo. Disfruto tanto o más que ellos yendo a ver la Cabalgata de los Reyes Magos, observando sus carillas de ilusión y admiración, sus pequeños nervios y ese halo de magia que los envuelve. Las prisas por terminar pronto esos churros y chocolate, que en mi caso son una tradición,  para volver a casa y no dejar ningún detalle sin supervisar.

Poder ver sus carillas de ilusión al preparar el recibimiento para Sus Majestades Los Reyes Magos de Oriente la noche del día cinco: el agua para los camellos, los zapatos en la ventana (limpios e impolutos), las tres copitas de champán para saciar la sed de Melchor, Gaspar y Baltasar, o el enorme roscón de reyes preparado por si a Sus Majestades les da hambre mientras reparten los juguetes. Sus nerviecillos para irse pronto a la cama para que no les pillen despiertos, no sea que pasen de largo.

Imagino también la ilusión de Sus Majestades esperando a que se duerman los pequeños habitantes de la casa para colocar los regalos en cada par de zapatos. Vencer el sueño hasta saber que no queda un alma despierta para desplegar la magia en silencio, bajo risas cómplices al tropezar sin querer o pensarse sorprendidos con los ruidos inevitables de las cajas, los papeles de regalo…..

Imagino que a Sus Majestades les habrán dado más de una vez las tantas de la madrugada montando la casita de los Pin y Pon, o un castillo de los Lego, que para ser sinceros, creo que resultan baratos teniendo en cuenta la cantidad de minipiezas que estas cosas traen…..O bajando a la cochera a por esa bici nueva que con tanta ilusión esperaban los verdaderos reyes de la casa.

Empezar el roscón tras la agotada noche de preparativos, que debe saberles a gloria (pues llevarán un año entero soñando con él, imagino),  tomarse las tres copitas de champán o las que encarten mientras tanto, ejem…y caer agotados y desfallecidos de tanto trabajo para que todo quede perfecto y no se rompa la magia.

Todo por poder escuchar sus risitas de complicidad por la mañana, despertándose los hermanos entre sí para ir a ver sus regalos. Oír sus cuchicheos y pies descalzos correr de un lado para otro, sus gritos de sorpresa y admiración por haber sido tan buenos que se han cumplido sus deseos. Verlos aparecer en tu cama, completamente exaltados, atolondrados y tirando de tus sábanas para hacerte cómplice de su alegría. ¡¡Uff, qué ilusión más grande!!

Creo que estas tradiciones son bonitas de conservar pues los niños son niños y Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente también lo son, al menos por esta noche.

Feliz Noche de Reyes a tod@s.

Espero que hayáis sido buenos y no encontréis carbón junto a vuestros zapatos.