Embarazo. Vacunas recomendadas.

11.05.2015 00:00

El tema de la vacunación en el embarazo suscita cuando menos, cierto recelo a la hora de ponerlo en marcha. Raro es el día que no me preguntan las embarazadas si deben ponerse las vacunas que les han aconsejado sus ginecólogos, pues aunque entienden que pueden estar indicadas durante el período de gestación, dudan de si los efectos secundarios de éstas pudieran ser perjudiciales para sus bebés.

Empezamos por concretar cuáles son las vacunas aconsejadas durante el embarazo y sus recomendaciones actuales.

Vacuna Antitetánica

Es una vacuna que protege al recién nacido del tétanos neonatal, pues los bebés nacen con su sistema inmune aún inactivo y aún no pueden generar sus propias defensas de manera regular. Los anticuerpos generados en el bebé mediante esta vacunación durante el embarazo, lo van a proteger hasta los primeros seis meses de su vida y de esta forma, el bebé queda cubierto hasta que se le vacuna dentro del calendario vacunal infantil. Es una vacuna bastante segura para el feto y su madre.

Vacuna Antidiftérica

Esta es la vacuna que protege a la madre y al recién nacido de padecer la tosferina. En los últimos años se ha visto un repunte de esta enfermedad, con lo que se ha recomendado a principios de este año vacunar a las embarazadas para, al igual que la anterior, mantener al bebé inmunizado y libre de padecer esta enfermedad en los primeros seis meses de vida. También es una vacuna bastante segura para ambos y su aplicación se recomienda entre la semana 27 y 36 del embarazo.

Vacuna contra la Gripe

Esta vacuna se recomienda de manera estacional, es decir, es una vacuna que sobretodo se recomienda en aquellas embarazadas cuya fecha de parto se extienda al período comprendido entre otoño e invierno. Las embarazadas son colectivo de riesgo y pacientes especialmente vulnerables a los efectos de la gripe, según se deduce de los últimos estudios de morbi/mortalidad en pandemias y temporadas de gripe virulentas acontecidas en los últimos años. Por ello, la recomendación es vacunar a todas las embarazadas por encima del primer trimestre de la gestación preferiblemente, (aunque es una vacuna segura, que se podría administrar durante todo el embarazo si hubiese la necesidad). No obstante, su efectividad aumenta si procedemos a vacunar a la embarazada en septiembre u octubre, coincidiendo con el calendario vacunal poblacional general.

Aún estando pues indicada, la mayoría de las veces dudamos de si puede esta vacuna desencadenar los síntomas de gripe tras la vacunación. La respuesta es que no. Al ser una vacuna elaborada con virus inactivados (por tanto,  completamente segura para ambos) ello conlleva la imposibilidad de generar la sintomatología propia de esta enfermedad. No obstante, hay un tanto por ciento muy pequeño de población que refiere haberla padecido tras la vacunación,  pero está más en relación a la posibilidad de haber entrado en contacto con el virus en el tiempo anterior a la vacunación o incluso, en las dos semanas posteriores a la misma, ya que los anticuerpos tardan unas dos semanas en hacer efecto.

Consideraciones especiales sobre la vacunación en el embarazo. Contraindicaciones.

Tan solo habremos de tener en cuenta que están contraindicadas todas las vacunas de virus vivos por el riesgo potencial de provocar lesiones del desarrollo del feto.  Las únicas vacunas de virus vivos que pueden administrarse durante el embarazo, siempre que el riesgo sea grande, son la de la polio y la antitífoidea orales y por supuesto, valorando riesgos/beneficios. El resto, como la Triple vírica (sarampión, rubeola y paperas) o la vacuna de la varicela, no están indicadas.

Si una mujer está pensando quedarse embarazada pero desconoce si ha pasado alguna de estas enfermedades exantemáticas de la infancia, puede proceder a vacunarse preventivamente antes de quedarse embarazada y tras guardar un margen de seguridad ( de un mes más o menos), puede buscar su embarazo tranquilamente, con la seguridad de que ella y su bebé están protegidos.

En general, concluimos que las vacunas inactivadas (Antigripal, antidiftérica y antitetánica) se podrían aplicar durante el embarazo con un amplio margen de seguridad, aunque en algunas de ellas no existen estudios que ratifiquen dicha seguridad.

Siempre hay que valorar si el beneficio es mayor que el riesgo, siendo de aplicación relativamente frecuente durante el embarazo las vacunas de toxoides, especialmente la antitetánica, la vacuna antigripal (a partir del segundo trimestre de embarazo, aunque si el riesgo grande se puede aplicar también en el primero) y la vacuna frente a la hepatitis B. Desde este año también la antidiftérica.