Embarazo, Parto y Pensamiento Positivo

31.03.2014 11:57

De cara al día a día del embarazo y a la propia vivencia del parto, es fundamental  la actitud de la mujer.

De siempre hemos oído la importancia del pensamiento positivo, pero…¿eso cómo se consigue?

Veamos algunos sencillos consejos que nos pueden ayudar.

De cara al Embarazo:

Disfruta el día a día: No te anticipes a lo que esté por llegar ...o no. Disfruta cada momento del embarazo sin obsesionarte por lo que pueda pasar mañana. Vive intensamente esta etapa y cuando estés en la siguiente…pues igual. El pensar en si mi parto será de esta manera o la otra, si me harán cesárea, si me pondrán la epidural o no…y todas esas cosas, no solo te hacen vivir obsesionada y ansiosa innecesariamente, sino que además no te dejarán disfrutar del aquí y ahora.

Vístete a la última: Luce tu tripita y sácale partido. Hoy, la imagen de la mujer embarazada está muy cotizada y son muchas las famosas que se fotografían exaltando la belleza de este momento. Siéntete como una estrella de cine y desata tus encantos. Vístete a la moda, agudiza tu ingenio y utiliza mucho los complementos. No te escondas debajo de ropas anchas que nada favorecen. Maquíllate sencilla y discreta, saca esa belleza natural que te proporciona el embarazo. Siéntete sexy y explótalo. Eso aumentará tu autoestima y la seguridad en ti misma.

Haz deporte y descansa: El deporte te va a ayudar a sentirte más ágil, a descansar bien, engordar menos  y por tanto hará que tú misma te sientas mejor y más activa. Además te va a ayudar a eliminar tu ansiedad y las molestias típicas del embarazo. Al menos, una hora diaria. Disciplinas como el yoga, pilates o la natación te podrían venir muy bien. Duerme también al menos 8 ó 9 horas por la noche y si puedes, échate una siestecita a media tarde.

Haz vida social: Ten una vida social activa y saludable. Sal con tu pareja, tus amigas, muévete por tus círculos habituales y no te quedes en casa. Disfruta de cenas románticas con tu pareja y aprovecha estos momentos para hablar con él de cómo te sientes. Comparte tus miedos y temores con tu pareja, te ayudará a sentirte más comprendida y a él a saber cómo te sientes y qué te preocupa.

Acude a los cursos de preparación al parto: Sin duda te pondrás al día de todo lo que necesitas saber para ese gran momento y esa información te hará estar mucho más tranquila. Además compartirás con otras parejas y embarazadas tus dudas, ilusiones, vivencias y sentimientos y eso te ayudará a liberar aquello que te sobra. Además aprenderás las técnicas de relajación, entre otras muchas cosas, las cuales te irán preparando para ese gran día. Allí también podrás resolver todas tus dudas y eso hará que ganes en confianza y seguridad.

Evita los consejos bienintencionados: Te aseguro que si escuchas todo lo que oyes…te volverás loca. Evita los consejos que no provengan de profesionales. Sé tajante con esto y di a la gente que ya tienes suficiente información y si no te atreves, pues óyeles, que no es lo mismo que escúchales. No te dejes manipular ni influir por ellos.

De cara al parto:

Autoconfianza: Fe ciega en la capacidad de tu propia naturaleza. En general, no confiamos lo suficiente en una misma y en nuestras posibilidades. Lo natural es parir, y lo normal es parir bien. Hay que pensar que, aunque sea por estadísticas, es más probable que todo salga bien luego, hay que ir con esa sensación muy presente. Trata de disfrutar de tu parto. Evita los pensamientos negativos. Ve con la mente abierta a cualquier contratiempo que pueda acontecer y no te cierres ninguna puerta. Lo que tenga que ser, será y en todo momento mantente segura de ti misma y colaboradora con tu propio cuerpo. No dejes que tus miedos anulen tu voluntad, mantén el control. Las mujeres influimos con nuestra actitud en la calidad de nuestro alumbramiento, no se te olvide.

Autocontrol: Influir conscientemente sobre nuestro propio parto. Desde que las mujeres empezamos a parir en los hospitales, ganamos en muchas cosas, como seguridad, bienestar, calidad de vida para nosotras y nuestros bebés, etc…pero perdimos otras muchas también. Perdimos la capacidad de decidir cómo queremos vivir ese momento. Cuando una mujer ingresa en un hospital para parir, es como si entregara su parto al mismo y le cediera los derechos sobre él y por tanto, nuestra participación en la toma de decisiones sobre el mismo. Habla con tu matrona y elabora tu plan de parto, pídele que te ayude a vivir ese parto como tu cuerpo te pide, que te deje deambular, ducharte, cambiar de postura, etc., todo esto hará que dilates mejor y te duelan menos las contracciones y en consecuencia, te ayudará a vivir una experiencia más positiva. No te resignes a lo que te quieran imponer. En efecto,  hay variables sobre las que no podrás decidir -como son todas las de carácter médico- pero hay otras muchas en las que sí podrás influir a tu favor. Tú tienes mucho que aportar a tu parto.

Fuera la tensión: Intenta estar tranquila y relajada. La tensión no te ayuda lo más mínimo y hará que tu parto sea más largo y doloroso. Mantén la calma, sigue los consejos que te dieron en tus clases de preparación al parto. Evita los “espectadores” en tu parto, la familia no siempre ayuda. Tu pareja es quien verdaderamente no puede faltar, los demás…sobran, créeme. Que el parto duele… ¡¡por supuesto!! Pero duele más si estás nerviosa y bastante menos si estás relajada, tenlo presente. Todo depende de cómo enfoques ese dolor.

No confundir parto largo con parto malo: A veces etiquetamos a un parto largo como malo por el simple hecho de durar más de lo esperado. No cometas ese error. Hay partos largos preciosos. Respeta tu naturaleza, hay mujeres que necesitamos algo más de tiempo. Sé paciente y trata de mantenerte colaboradora en todo momento.

 

Tienes una gran experiencia ahí afuera…sal a disfrutarla.