Embarazada en Verano. Recomendaciones

18.05.2015 00:00

Lucir tripita en verano puede ser una experiencia muy recomendable y placentera, pero conviene seguir unos mínimos consejos para evitar problemas habituales en esta época del año.

PROTECCIÓN SOLAR

Debemos utilizar una alta protección solar tanto en la cara como en el cuerpo. Durante el embarazo el aumento de la melanina nos hace más propensas a las manchas típicas de la cara (cloasma gravídico) y del cuerpo (línea alba en el abdomen). El problema de estas manchas es que son muy profundas y difíciles de erradicar completamente, por ello es mucho mejor prevenirlas que tratarlas. Las mujeres con piel morena y pelo y ojos castaños, son más propensas a padecerlas que las de tez clara y pelo rubio, ello va en relación con la cantidad de melanina que tienen unas y otras, siendo mayor en las morenas. Una bonita pamela o una gorra nos podría ayudar a evitar la exposición directa del sol en nuestro rostro.

Por la noche, antes de acostarnos, podemos aplicar sobre la cara limpia, aceite de rosa mosqueta a modo de serum, ya que entre sus múltiples acciones beneficiosas se encuentra la de ser despigmentante.

¿PLAYA O PISCINA?

Ambas opciones son recomendables. Con respecto a la piscina, evita que sea una piscina pública o muy aglomerada por el riesgo de infecciones, en estos casos, mejor ducha que baño.
Caminar por la playa con el agua hasta las rodillas activará tu circulación y mejorará la hinchazón de las piernas.
Es importante cambiarse el bañador tras el chapuzón para evitar infecciones y estar mojada constantemente. Lleva dos o tres bañadores para intercambiar. Mantente siempre seca.

BAÑOS EN EL ÚLTIMO MES DE EMBARAZO

Aunque puedes bañarte sin problemas, la forma de hacerlo ha de cambiar puesto que debes mantener unas pequeñas precauciones muy presentes. Los baños en el último mes de gestación deben ser cortos y preferiblemente duchas rápidas debido a la posibilidad de romper la bolsa del líquido amniótico y la necesidad de estar pendiente de este acontecimiento. Conviene que la embarazada esté siempre seca para tener control sobre la humedad y su origen y también, para prevenir cistitis, frecuentes en esta etapa.

Es preferible que te refresques cuan a menudo necesites a que te quedes en el agua largo tiempo. Cuando salgas del agua, cambia tu bañador por otro seco tal y como te hemos comentado anteriormente.

Antes del octavo mes los baños y las sesiones de natación te van a resultar muy beneficiosas y pueden durar más tiempo sin problema.

¿BIKINI O BAÑADOR?

Ambas opciones son correctas, más bien es cuestión de gustos y modas, pero sí deberás tener en cuenta que la piel de la tripita está muy sobreestirada y es más sensible, con lo que también son más frecuentes las quemaduras y erupciones solares en esta zona.

Usa una protección solar alta (renovándola cada dos horas) y cubre la barriguita en las horas centrales del día. No te preocupes, no le vas a hacer daño a tu bebé por tomar el sol en esta zona.

ACTIVIDAD FÍSICA

Debemos esforzarnos en realizar una hora de actividad física regular y moderada. adaptada a nuestra gestación. Muy recomendables son caminar y natación (por debajo del octavo mes) y también deberíamos de realizar algo de ejercicio específico para el embarazo y sus molestias. Pilates o yoga son dos disciplinas que nos pueden sentar muy bien.

Realizar siempre las actividades en horas de menos calor, primera hora de la mañana o última de la tarde y si lo hacemos a cubierto, en espacios refrigerados.

HIDRATACIÓN EXTREMA

Bebe mucha agua (al menos dos litros diarios). Si esto último no te apetece mucho, puedes combinarlo con zumos o bebidas isotónicas sin azúcar (esto último es muy importante). Gazpachos caseros también te ayudarán a reponer los electrolitos perdidos mediante el calor y la sudoración, y se beben más amenamente en esta época del año.

Evita las horas centrales del día para tomar el sol pues son frecuentes las bajadas de tensión arterial en las embarazadas en estos momentos.

Tómate la tensión frecuentemente, lleva siempre agua y azúcar en tu bolso. Si te encuentras mareada, siéntate rápidamente en el suelo y espera la ayuda de los viandantes. Si te da tiempo a hacerlo, toma el azúcar que lleves en tu bolso (caramelos o sobrecitos de azúcar), bebe agua y pide ayuda.

ADIÓS PIERNAS HINCHADAS

El verano y embarazo unidos pueden hacer estragos en nuestra circulación sanguínea, por eso es muy importante estar pendientes de nuestras piernas ahora más que nunca. Mantenerlas elevadas un rato al día y hacer ejercicios circulatorios pueden mejorarlas. Terminar la ducha con agua fría activará nuestra circulación.

Recibir masajes o drenajes linfáticos ayudará a que nuestro sistema de retorno venoso se active y eliminemos los líquidos retenidos en piernas y tobillos. Hay fármacos estimulantes de la circulación sanguínea que se pueden tomar, pide a tu ginecólogo que te recete alguno.

Usar zapatos anchos, tipo chanclas o cuñas pueden hacer que nuestros pies se hinchen menos. El calzado apropiado ahora debe ser de base ancha y de medio tacón.

Disfruta del verano, pero sé consciente de tus necesidades.

 

Dra. Isabel Martínez Muñoz
Médico especialista en Educación Maternal y Recuperación Puerperal