¡¡Maldito Fondo de Armario!!

06.04.2015 13:23

Éste ha sido uno de esos fines de semana que te tienes que dedicar a lo indemorable, el maldito y temido "cambio de armario". Has apurado todo lo posible el no hacerlo pensando en el “¿y si refresca?”…pero no….ya no refresca, llevamos dos semanas a 30º C y aunque la sabiduría popular te advierte que "hasta el cuarenta de Mayo no te quites el sayo",  yo ya no aguanto dentro de los zapatos de invierno….. Ya no hay tregua….armario, voy a por ti.

Normalmente empezaba siempre por el de los niños porque así te los apañas a ellos antes y te quedas tranquila, que mientras ellos vayan fresquitos…tú vas aguantando el sarpullido a golpe de abanico hasta que puedas liarte con el tuyo. Pero este año ha sido al revés. En un alarde de egoísmo desmesurado e impropio de una madre, todo sea dicho, he pensado empezar por el mío, ahí… a lo loco y sin remordimientos….

Vamos al lío. Tengo la costumbre de doblar primero la “ropa-out", ésa que tiene que salir de una puñetera vez de tu armario, porque la tienes ya aborrecida de tanto verla este invierno y generalmente, la suelo guardar íntegramente. Me explico. Habitualmente, la selección de “prendas que me quedo vs prendas que largo” la suelo hacer cuando voy sacando la ropa de temporada, al revés de lo lógico…porque te llevas doble trabajo y ocupas doble espacio. No obstante, tiene su explicación (en mi cabeza) ya que si lo hiciera como corresponde,  correría el riesgo de largar medio armario a la calle, porque acabas un poco hastiada de la ropa de temporada, la has trillado tanto, has repetido tanto el modelito…que ya no tiene cabida en tu corazón, sólo en tus recuerdos y amargamente. Y aunque el tiempo lo cura todo, seguramente el año que viene cuando la sacase me preguntaría por esa camisa tan mona que me compré en las rebajas y que hacía conjunto con esta falda tan chic que sí me he quedado….pues ya no está…pero bueno ¿cómo pude darla? …. ¡En qué estaría yo pensando!…..me invadiría un sentimiento de arrepentimiento y me llamaría a mí misma despilfarradora, sin piedad. Pues nada, todo para adentro, guardadito y bien dobladito (yo soy de las que lo guarda todo planchadito para cuando lo saques, sólo tengas que percharlo…no aprendo…porque cuando lo sacas, necesita plancha ineludiblemente, sí o sí, doble trabajo…ahí necesito mejorar) y tengo medio año para reflexionar qué hacer al respecto.

A lo que iba, empiezas a sacar la “ropa-in”, ésa que vas a estar viendo otros seis meses a diario, que son las cancamurrias que guardas año tras año y empieza la depresión…esta blusa…es monísima, pero el año pasado ya no me la pude poner (ni el otro, creo...)…en el fondo de tu subconsciente (más inconsciente que sub) albergas la remota ilusión de que este año te sirva de nuevo…te la pruebas y te faltan sólo doscientos gramos de delantera para que ese botón salga propulsado como arma que carga el diablo y mate a alguien….jooo…pa dentro otra vez, este año de nuevo al banquillo. Sí,  ya sé que debería darla, pero esa es mi "camisa medidor” de cada año, si me está bien es que he adelgazado y si me queda tal como me viene quedando los últimos tres años…es que sigo en sobrepeso (como si eso no me lo recordase la báscula cada mañana…)  pero eso sí…no pierdo la esperanza, jaja…venga pa dentro otra vez. El año que viene probamos suerte de nuevo. ¿Y si te toca a ti? jejeje

Esta chaqueta es un clásico excelente, al igual que esta y esto….vas sacando primero los “fondo de armario”. Para los chicos, que imagino que no sabréis qué son los “fondo de armario” -pues estas palabras sólo existen en el vocabulario de una chica- son esas prendas de ropa que te vas comprando generalmente obedeciendo a impulsos impredecibles y/o gangas, porque en principio, te convences a ti misma de que no pasan de moda, te combina con todo y te ha salido tirao de precio……esas que luego nunca te pones porque, o no vas así de arreglada normalmente, o tampoco te combinaba tan estupendamente, o cuando tienes que usarla, te olvidas de ella por completo porque permanecen  en tu armario, pero en esa especie de zona invisible del mismo en la que nunca reparas…. Los “fondo de armario”, ocupan más de la mitad del espacio disponible, no es ropa útil en la práctica diaria. ….y nunca salen de ahí, pero son una realidad inevitable en cualquier armario femenino.

Después de sacar los clásicos, ahora es cuando te armas de valor y te dispones a dar salida al exterior a todo lo que guardas año tras año, temporada tras temporada, desde tiempos inmemoriales. Esto y esto fuera, llevo tres años sacándolo y no me lo pongo, ya no lo saco más. Esto tampoco, que me ha quedado siempre como el culo….ni esto, ni esto tampoco, que me tiene jartita esta camisa….y así alegremente vas separando lo poco que, en principio te quedas,  de lo que no. Tan a gusto que te quedas. Lo que pasa es que en el último momento, te invade un sentimiento de culpabilidad tan grande que te hace reaccionar y no lo sacas, pero no lo das. Lo vuelves a guardar, porque es muy mono, es ropa cara, esto me quedaba fenomenal y algún día…..pa dentro todo, con la ropa de invierno. Me acabo de encontrar una caja que tenía rotulado: "ropa mía, todo pequeño"...ni la he abierto....pero he tenido que vencer la tentación, no creeros. La he vuelto a dejar en su sitio.

Fin del cambio de armario. Lo has dejao listo, vamos…tiritando…te sientes feliz….¡¡¡He sido capaz de hacerlo, aunque me tengo que comprar de todo!!! ….pero este año lo voy a hacer, porque todos los años lo digo y luego no lo hago, ya que el presupuesto de la ropa de temporada se lo llevan siempre los niños, íntegramente.

No obstante, tu sentido común te hace dar otra vueltecilla a lo guardado y sacas alguna cosilla más por remordimiento -que no por gusto- antes de subir definitivamente las cajas al altillo. Misión cumplida.

El armario del estupendo, no hace falta tocarlo, se ocupa él. Pero entre nosotras....¿Vuestros maridos cambian los armarios? Porque el mío se limita a mezclar la ropa de verano con la de invierno y le da exactamente igual ocho que ochenta….no le he visto hacer un cambio de armario en su vida y ¡¡éste sí que no tira ná!!…me imagino que un día saldrá de su armario su traje de comunión, su uniforme escolar o cosas así, y lo peor…ya no le cabe un alfiler más dentro….no obstante, hago la vista gorda y no doy cabida en mi pensamiento a este pequeño detalle, porque como entre yo en ese armario… lo voy a hacer a machete, sin piedad ni miramientos y no va a quedar títere con cabeza. Ellos no lo saben, pero los armarios de los chicos son todo "fondo de armario" aunque están ahí no por las mismas razones que los nuestros. Ellos son felices así, y tú...pues no le quitas la ilusión...

Saltamos pues armario del estupendo y nos centramos en los armarios de los niños, que ocupan siete veces el tuyo, porque están en época de crecimiento y ¡¡que no les vaya a faltar de ná!! Empezamos con peleas….ven pruébate esto, anda…y esto otro, venga cariño, que no tengo todo el día, ¡¡¡venga hombre!!!   jooo mamaaaa…que estoy viendo los dibus……El niño estirado en el sofá y tú midiéndole las mangas y el largo de pantalones por encima ... cabreo del niño y cabreo tuyo de ver que encima de la poca o nula colaboración del personal….. le queda todo enano,  te ha crecido una cuarta y  le quedan todos los pantalones “pa pescar ranas” y a la niña…. idem eadem idem. Vamos…. que los tienes “en cueritos picaos”, como todos los años. ¿Cuándo dejan de crecer los niños, por dios?

Pues nada, vuelves a tu altillo y sacas todo lo que habías guardado (suerte que no lo di… ¿veis, por lo que no tiro ná…?)  y pones a trabajar a tus neuronas y agudizas tu ingenio para hacer diferentes combinaciones con las mismas prendas del año pasado para que parezca que son nuevas -combinaciones de tres elementos, tomadas de tres en tres- y te propones hacer más uso de tu fondo de armario, otra vez….

A ver si el año que viene me armo de valor y lo doy todo antes de guardarlo, al menos así ya no tendrá remedio….¡¡¡maldito fondo de armario!!!